Elisabet sueña con un país de ciudadanos humildes y agradecidos, al borde de la subsistencia, dependientes del Estado, un país sin clase media, un país con una Familia Real (Máximo es el heredero al trono) y 44 millones de sometidos. Elisabet está jugando una partida de ajedrez sin ningún tipo de atadura moral, avanzará hasta donde se lo permitan, está decidida a ir por todo otra vez. Elisabet no perdona, Elisabet impone y castiga. Viene a romper el sistema que rige desde 1853, busca imponer un nuevo orden, sin contrapesos, sin límites.
Quien ejerce el amor al prójimo desde el amor a Dios recibe gracias, pues con las obras de misericordia, está haciendo la Voluntad de Dios. “Den y se les dará” (Lc. 6, 38). OBRAS DE MISERICORDIA CORPORALES 1. Enseñar al que no sabe 2. Dar buen consejo al que lo necesita 3. Corregir al que está en error 4. Perdonar las injurias 5. Consolar al triste 6. Sufrir con paciencia los defectos de los demás 7. Rogar a Dios por vivos y difuntos OBRAS DE MISERICORDIA ESPIRITUALES 1.Visitar y cuidar a los enfermos. 2.Dar de comer al hambriento. 3.Dar de beber al sediento. 4.Dar posada al peregrino. 5.Vestir al desnudo. 6.Visitar a los presos. 7.Enterrar a los difuntos.
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