Sería doloroso para nuestros abuelos, que encontraron en nuestro país un lugar donde echar raíces, ver a sus bisnietos buscar la doble nacionalidad para hacer factible generarse un futuro en otra parte. Escuchar al presidente Alberto Fernández hablar de la "opulencia" de Buenos Aires es una forma de culpar a la clase media por tener un bienestar que se ha esforzado en conseguir y que le van quitando todos los días. Distraernos con una opulencia ficticia es ocultar que se hable de la decadencia real en la que su propio partido ha sumergido al país durante más de siete décadas. Ricardo Commenge DNI 10.897.651 (ext de La Nación 04/09)
Son fiestas y rituales de renovación y purificación Cristianas pero con orígenes paganos. Con anterioridad al Cristianismo, en el continente europeo se festejaba la llegada del solsticio de verano (el verano). “Los días se van haciendo más largos, (lógico, hablamos en el hemisferio norte), se desarrolla la vida de las plantas y animales, y en el solsticio de verano se encendían fogatas de fiesta a la puesta del sol, que permanecían encendidas hasta su nueva salida, para abolir para siempre la oscuridad, SÍMBOLO DEL MAL (recordamos que Dios es luz)…En esa noche mágica, como en Nochebuena, se produce la comunicación entre el mundo profano y el mundo sagrado. Desde nuestra duración temporal, una transitoria brecha nos permite comunicarnos con lo trascendente.. Los cultos populares son propios para el sincretismo, y esto permite que se vinculen entre sí ritos opuestos. El sentido purificador del fuego se mesclaba con el rito estival de la fogata. Los CRISTIANOS PUSIERON ...
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