OPINIONES VARIAS:
Si hubo una generación que soñaba con "mi hijo el
doctor", hoy hay otra que se queda más tranquila si su hijo consigue
estabilidad en el empleo público y se acomoda bajo el ala de la relación de
dependencia. Se busca una seguridad, aunque sea ficticia, ante la angustia que
provoca esa sensación de inexorable fracaso que ha alimentado la Argentina.
Estamos criando una generación, o más de una, de gente
frustrada, sin motivación para progresar, y conformista con lo mucho o poco que
tengan o puedan heredar. Y en el peor de los casos, con lo que puedan robar o
acomodarse en algún puesto, sea en el Estado, algún sindicato, o empresas
fantasmas. El curro y la avivada parecen ser las únicas vías para prosperar en
el país, y si no tomarse un avión a otra parte. Porque también muchos prefieren
bajar un escalón social, pero vivir en un lugar donde la Justicia, la
Educación, los valores y la estabilidad económica aún tengan sentido, porque
significan un futuro para los hijos. Eso acá es cada vez más difícil, sino ya
imposible.
Un desastre cómo arruinaron culturalmente a este país, en
una especie de "degradación genética", que con cada generación hay
menos iniciativa. Y por ende, menos progreso para la sociedad en su conjunto.
La solución sería educar. Pero el populismo sabe que, si
educa, pierde clientela. El estatismo es
el callejón sin salida en el que está metido el país. Y la única salida...sería
educar.
El estatismo asfixiante es una triste realidad que nos
ofrece una clase política depredadora, cuyo objetivo es llegar y perpetuarse en
el poder, con objetivos totalitarios y populista. Voltean la República, ya que
la estructura de división de poderes limita el accionar de las bandas. Una
triste realidad de nuestra Argentina caída en el barro de la historia.
Hicieron que ser docente fuera muy mal negocio, mal pagado y
en condiciones muy malas. Así, solo puede tener vocación docente alguien de
izquierda, muy pocas personas de bien no
va a elegir una profesión tan mal paga.
Mientras tengamos un Estado con escuelas y hospitales que
cuestan carísimo pero son tan malos que solo van los pobres porque no les queda
otra y sigamos odiando al que crea riqueza, no hay salida
No hay futuro en un país donde trabajas casi exclusivamente
para mantener los lujos y privilegios de la casta política. Siempre vas a ser
más pobre acosta de estos sociópatas que le volvieron a poner IVA a la leche.
Ya ni les importa que sea muy obvio
Una pobre cultura que nos ha dispuesto el sistema: el “vive
hoy” (que venden como no sufrimiento) es un autodestructivo mandato
social-comercial-político. Un sin mañana, no es más que una agonía permanente
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