Las cosas están organizadas y funcionan de modo tal que las grandes mayorías del país no tienen acceso a la Justicia. Un primer grupo no conoce sus derechos ni sus posibilidades de reclamar. Otro grupo los conoce, pero no logra sortear los innumerables obstáculos que presenta el sistema (como la necesidad de contar con un abogado o las distancias que separan a la gente sin recursos ). Finalmente, el reducido grupo de privilegiados que accede, no consigue nada -o muy poco-, porque la Justicia demora y generalmente resuelve en contra de los intereses de los más pobres. Todo esto lo dice José Massoni en su libro: «La corporación Judicial», Continúa diciendo: Los miembros de la magistratura cuentan, a partir de una ignorancia estólida acerca del mundo tangible de las mayorías argentinas, con un prejuicio que en muchas ocasiones es inadvertido por sus mismos portadores.. El valor internalizado en la gran mayoría del cuerpo de operadores de la justicia es que «los de abajo» (es decir, el populacho que componen todos los que no son ellos mismos, exceptuando a los miembros de la clase media exitosos económicamente), cuando llegan ante sus estrados, en principio, no tienen razón en nada y, si la tienen, no hay que dársela. Muchas personas, que no son ni de lejos la mayoría, saben que esto es así, y lo saben conscientemente o cuanto menos lo sienten, lo vivencian cada día.. Y hay una importante cantidad de empleados que sienten y saben que esto es así, así de crudo y así de terrible.(fuente La Nación-»Justicia para pocos») El fiscal Federico Delgado, por su parte se descerrajó con un sinceramiento brutal sobre la Justicia Argentina actual, cosa que pocas veces sucede, ya que nuestro país es muy corporativo y todos defienden sus «quintitas» y se cubren las espaldas entre sí.. y dijo: «La Justicia se divorció de la Constitución», «la ley se usa como un arma» y «estamos todos en libertad condicional», son algunas de sus frases para ilustrar el mundo judicial argento. «La Justicia hace cualquier cosa menos justicia», resumió. «Hay una fenomenal empresa comercial montada en derredor de la cuestión judicial habitada por servicios de inteligencia, políticos, empresarios, periodistas, judiciales; esto viene desde hace mucho tiempo y es resultado de un proceso», describió. «Estamos asistiendo a una degradación y en general la institucionalidad argentina tiene una gran crisis de autoridad, de legitimidad, la Justicia no escapa a eso y es tan grave como la economía, porque nos quedamos sin ningún lugar donde refugiarnos», añadió. «La ley se devalúa cada vez más, es casi lo que menos importa —sentenció —. Cualquiera hace cualquier cosa y no hay costos. Todo eso funciona porque hay una gran coalición de indiferentes que hacen que estas cosas se perpetúen en el tiempo». Y graficó: «La Justicia se ha transformado en una cosa formal, un conceptualismo, y por debajo de esa fachada es un gran mar revuelto, y en un mar revuelto hasta el agua cristalina parece negra» .Para finalizar algunos pensamientos universales sobre la Justicia: «No hay peor tiranía que la que se ejerce a la sombra de las leyes y al calor de la justicia»… »La justicia es una telaraña que atrapa al bicho más chico y rompe bicho el más grande ($$$$)». DIOS ES JUSTICIA Y LOS ARGENTINOS PERDIERON LA MEMORIA …
Quien ejerce el amor al prójimo desde el amor a Dios recibe gracias, pues con las obras de misericordia, está haciendo la Voluntad de Dios. “Den y se les dará” (Lc. 6, 38). OBRAS DE MISERICORDIA CORPORALES 1. Enseñar al que no sabe 2. Dar buen consejo al que lo necesita 3. Corregir al que está en error 4. Perdonar las injurias 5. Consolar al triste 6. Sufrir con paciencia los defectos de los demás 7. Rogar a Dios por vivos y difuntos OBRAS DE MISERICORDIA ESPIRITUALES 1.Visitar y cuidar a los enfermos. 2.Dar de comer al hambriento. 3.Dar de beber al sediento. 4.Dar posada al peregrino. 5.Vestir al desnudo. 6.Visitar a los presos. 7.Enterrar a los difuntos.

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