La persona infiel, cuando es descubierta, puede llorar, pedir perdón, arrepentirse, y prometer que va a cambiar. Pero apenas pasen los días, o tenga oportunidad, lo volverá a hacer. ¿Por qué? Porque eso le da placer, o eso le hace feliz. El cambio solo puede venir cuando ella o él quiera dejar esa vida, y no porque se le descubra, o se le quiera obligar. Es inútil perseguir, investigar, pelear, o peor aún, perder su salud y su paz tratando de cambiar a quien no quiere cambiar.
Quien ejerce el amor al prójimo desde el amor a Dios recibe gracias, pues con las obras de misericordia, está haciendo la Voluntad de Dios. “Den y se les dará” (Lc. 6, 38). OBRAS DE MISERICORDIA CORPORALES 1. Enseñar al que no sabe 2. Dar buen consejo al que lo necesita 3. Corregir al que está en error 4. Perdonar las injurias 5. Consolar al triste 6. Sufrir con paciencia los defectos de los demás 7. Rogar a Dios por vivos y difuntos OBRAS DE MISERICORDIA ESPIRITUALES 1.Visitar y cuidar a los enfermos. 2.Dar de comer al hambriento. 3.Dar de beber al sediento. 4.Dar posada al peregrino. 5.Vestir al desnudo. 6.Visitar a los presos. 7.Enterrar a los difuntos.
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