El grado de deterioro en que se encuentra la sociedad en la que vivimos ha alcanzado límites insospechados. Esto se refleja en la conducta mostrada por algunos miembros de nuestra «clase política» en público y frente a las cámaras de TV en los últimos días. Algunos ejemplos: un candidato a presidente avala el robo mientras sea con «códigos», un candidato a concejal ebrio promueve la drogadicción, otro hace su campaña disfrazado de Jesús, una diputada nacional «agradece a Dios» la muerte de un adversario político y exgobernador. Estos son solo algunas muestras que los ciudadanos de a pie observamos con estupor. Situaciones como las referidas no deberían suceder jamás, pero menos aún ahora, cuando los políticos deberían estar a la altura de las circunstancias y predicar con el ejemplo y exhibir como mínimo atributos de sobriedad, lucidez, desinterés y humildad.
Miguel Budich (fuente La Nación 28/04/2019)
Miguel Budich (fuente La Nación 28/04/2019)
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