En reiteradas ocasiones y en distintos medios los especialistas veces han destacado la necesidad de prestar mayor atención a los efectos no deseados del imparable avance de la tecnología y de la cantidad de información circulante. Nadie osaría cuestionar sus enormes beneficios, pero pocos reparan en la cara más oscura de este universo digital que nos deslumbra y apabulla. A riesgo de sonar retrógrados, una vez más queremos echar luz sobre el valor de la conversación, de los gestos, de la mirada a la hora de comunicarnos. Desgraciadamente, y esto se refleja con mayor fuerza en el comportamiento de los nativos digitales, pero no se limita a ellos, hemos dotado a pantallas y dispositivos de un inmenso poder, capaz de hacer pivotear peligrosa e inconscientemente a su alrededor aspectos trascendentes de nuestras vidas y de las de los seres que amamos y que debemos proteger. Sin ir más lejos, como consecuencia de que los servicios de Facebook , Instagram y WhatsApp quedaron interrumpidos el miércoles último, resurgió el diálogo personal entre no pocos padres e hijos, según se supo de numerosos testimonios. Otro ejemplo: una campaña publicitaria navideña de la corporación IKEA, en España, llamaba a la reflexión al demostrar cómo los miembros de una familia eran capaces de responder con acierto preguntas sobre información general, incluidas aquellas más triviales referidas a la vida de personalidades destacadas de la música o del cine, al tiempo que quedaban sin palabras cuando se les pedía que ahondaran en el pasado, los gustos, o las preferencias de miembros de su propio entorno familiar. Ese fue el camino elegido por IKEA para difundir que suspendían la actividad corporativa en redes sociales durante la semana de las Fiestas invitando a sus clientes a «desconectar para volver a conectar» con lo que realmente importa. También hemos celebrado que más de 80 restaurantes del país ( mundoepicureo.hsbc.com.ar) se hayan sumado a una nueva tendencia que propone dejar los celulares al ingreso para que la conversación fluya entre los comensales y los sabores se disfruten sin molestas interrupciones. «Modo Mesa» es el nombre asignado al proyecto desarrollado por el banco HSBC, que premia con un vino más un postre o café a sus clientes que accedan a desconectarse. Proponemos extender estos ejercicios de sana desconexión que ofrecen nuevos espacios y formas de comunicación más humanas, además de un excelente ejemplo para los más chicos. Las redes sociales, con todas sus magníficas cualidades, no podrán jamás reemplazar el valor de una mirada, la ternura de un gesto afectuoso o el diálogo simple y franco entre las personas.
Quien ejerce el amor al prójimo desde el amor a Dios recibe gracias, pues con las obras de misericordia, está haciendo la Voluntad de Dios. “Den y se les dará” (Lc. 6, 38). OBRAS DE MISERICORDIA CORPORALES 1. Enseñar al que no sabe 2. Dar buen consejo al que lo necesita 3. Corregir al que está en error 4. Perdonar las injurias 5. Consolar al triste 6. Sufrir con paciencia los defectos de los demás 7. Rogar a Dios por vivos y difuntos OBRAS DE MISERICORDIA ESPIRITUALES 1.Visitar y cuidar a los enfermos. 2.Dar de comer al hambriento. 3.Dar de beber al sediento. 4.Dar posada al peregrino. 5.Vestir al desnudo. 6.Visitar a los presos. 7.Enterrar a los difuntos.
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