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MUNDO VINO

La propuesta en esta oportunidad es hablar acerca del idioma que se utiliza para la descripción de los vinos.
¿A qué me refiero con idioma del vino?, me refiero al lenguaje, al vocabulario que se utiliza para describir las características de un vino o bien cuando simplemente damos una opinión.
Siempre digo que para beber un vino no hace falta saber, como así también no siempre que se bebe hay que hacer una completa descripción sensorial de cada vino.
Sí considero importante que aquellos comunicadores que tienen la responsabilidad de transmitir y fomentar el consumo de nuestra bebida, lo hagan de la manera más real posible, es decir, describir los vinos utilizando un lenguaje sencillo, simple, ágil y entendible. Al Vino lo deben entender todos, desde aquella persona que comienza a beber hasta el más experto, no hay que hacer diferencias por conocimientos a través del vocabulario.
Aquí un ejemplo utilizado por algunos comunicadores que generan cierta confusión:
“Vino de color petróleo con aromas a humus profundo”o ”Este malbec se presenta carmesí con tonos púrpuras, huele a Grosellas, strawberry y frutos del sur” son algunas frases que decidí mencionar, donde claramente hay términos que buscan resaltar o potenciar la calidad de un vino, y muchos que deciden utilizarlas creyendo que con dicha descripción sensorial, exótica, de palabras complejas y a veces en otros idiomas lograrán mejorar la calidad de un producto.
 Al vino hay que venderlo, y hay muchas herramientas para hacerlo, pero siempre hay que hacer una descripción sincera y real de las características sensoriales, para entender así que complejizar el lenguaje es en cierta manera crear falsas expectativas al consumidor. Acerquemos al consumidor, no lo alejemos.
Pienso que el utilizar terminología sofisticada para hablar de un vino no le da mayor prestigio, ni me hace más conocedor que otros, se puede saber mucho de vinos y hablar con propiedad para hacer del vino un producto para todos.
Para esto los comunicadores nos debemos proponer “popularizar” el idioma del vino, describir simpleza, disfrute, satisfacción y lograr de esta manera que todos entiendan que para beber no hay que ser especialista, y poco a poco ir fomentando el consumo regular y moderado de esta bebida.
A trabajar se ha dicho, el vino nace en la tierra, es un producto noble y natural, una bebida que muestra nuestra cultura, empecemos a difundirla tal como es, no hagamos del vino un producto de moda ni lo asociemos al mundo gourmet, recordemos que aquí somos bebedores de vinos, no de glamour. Salud!!!
Hector Bolosin (MUNDO VINO FUNES)


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