“Para esta Pascua te deseo un regalo que no puedo darte. Es
el regalo que te hace Dios y tú tienes que descubrirlo, recibirlo y vivirlo.
Te deseo la alegría de
encontrarte con Dios “que pasa” para cambiarlo todo, para hacerte crecer…
recordándote que estás aquí “de paso”, rumbo a una Meta, siempre “pasando”, en
una Pascua constante”. “Te deseo una Pascua ardiente como el fuego para que
“pases” de la llama débil y naciente a la ardiente llamarada de la hoguera; de
la tibieza de las cenizas al amor resplandeciente de las brasas; de la frialdad
del egoísmo solitario a la calidez del amor que nos hermana en el encuentro y
en la comunión que nos libera y plenifica. Te deseo de veras una Pascua liberadora,
que te haga “pasar” el estrecho encierro de ti mismo a la maravillosa Tierra
Prometida, donde seas tú mismo en plenitud, abriendo tu corazón a Dios,
reconocido en el rostro de tus hermanos. Te deseo una Pascua impetuosa como las
caudalosas aguas del río, para que “pases” de la quietud al movimiento, de la
resignación pasiva a la esperanza activa y comprometida. Que te encuentres con
tu honda realidad de peregrino, como las aguas del río que corren al mar; y no
te resignes a morir como las aguas que se detienen y se corrompen en el charco.
Te deseo de veras una Pascua liberadora, que te haga “pasar” de tu actitud de
espectador pasivo de la historia a una actitud activa, creadora, comprometida y
responsable; porque el Dios de la creación y de la Pascua está dentro de ti
para continuar su obra. Te deseo una Pascua fuerte y valiente como la semilla
bajo la tierra, para que “pases” permanentemente de la muerte a la vida”. Y que
Jesús resucitado nos dé fuerzas a todos para vivir estos “pasos” con la mayor
esperanza del triunfo final.¡¡¡ FELICES PASCUAS !!!!!!!!!
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