ARGENTINA EN DICIEMBRE DE 2015 ERA UN MICRO SIN NAFTA, CON EL MOTOR FUNDIDO Y LAS RUEDAS LISAS... (ASI DIJO UN ALTO FUNCIONARIO DEL GOBIERNO)
Un estudioso de las encuestas de fondo explica el desafío de Mauricio Macri y el extraño momento que experimenta la Argentina. Acontece una insólita «conjura de los necios» para que gane las elecciones la Pasionaria del Calafate. No se trata, por supuesto, de una verdadera conspiración, sino de un mecanismo suicida: por miedo a ella, sus principales enemigos lo estrangulan a él. Dinámica de lo impensado, como diría Dante Panzeri. Aterrados por la posibilidad de que Cristina gane, los mercados repudian los bonos y le suben el riesgo país a Macri. Por la misma razón, los empresarios se dolarizan y fogonean así la inflación, que complica aún más el panorama electoral de Cambiemos . El miedo no es zonzo pero a veces nubla. Muchos economistas relevantes aceptan que el sufrimiento actual era imposible de eludir.O el Gobierno nos lo infligía al comienzo o la realidad nos sorprendía el año pasado, como ocurrió, o el próximo, como probablemente iba a suceder. Frente a estas recriminaciones, un alto funcionario se defendió con otra metáfora cinematográfica: el micro tenía poco combustible; el motor estaba fundido; las llantas, lisas y sin repuesto; el piso de arriba lo ocupaban barrabravas; se venía de frente una tormenta, y nos esperaban en un cruce un grupo de narcos para emboscarnos. «Si decíamos todo eso, la gente se iba a querer bajar -confesó-. Decidimos no contar con crudeza ese estado de deterioro y de peligro para no asustar, y resolvimos avanzar mientras íbamos negociando, consiguiendo nafta por el camino, atando con alambre lo que podíamos. Y salimos a la ruta y anduvimos un buen trecho. Nos fue bastante bien; la gente volvió a votarnos y las cifras de la reactivación asomaban. Fue entonces cuando un camión salió de la niebla, nos llevó por delante y nos tiró a la banquina». Puede ser una mirada autocomplaciente, pero contiene algo de verdad; en la herencia, en la dificultad, en el acierto, en el accidente y en las pifiadas. El hombre que camina sobre hielo finito (Macri) no debe luchar ahora contra Cristina o los ansiosos paladines de la hegemonía peronista, sino básicamente contra esa ocurrencia falsa pero verosímil: el fracaso es exclusivamente suyo y es definitivo. Si no logra vencer ese fantasma, en pocos meses sonará el crac, crac decisivo, y las aguas frías se lo tragarán.
Por: Jorge Fernández Díaz (de La Nación 14/04/2019)
Por: Jorge Fernández Díaz (de La Nación 14/04/2019)
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