Veinte años no es nada, treinta son muy poco y para entonces
-para el 2050- la Organización Mundial de la Salud predice que las personas de
más de 60 años serán el doble que en la actualidad. Tenemos que prepararnos
para ese cambio demográfico, porque las poblaciones mayores de 60 van a ser
superiores a las de cualquier otro grupo etario.Algo de este cambio se está
viviendo ahora mismo. La edad de los sexagenarios (¡qué palabra horrible!) se
ha convertido en una edad de transición: ni viejos ni adultos. Participan
activamente de la vida social, viajan cuando pueden hacerlo y muchos de ellos
asumen el cuidado de sus nietos porque sus hijos trabajan casi todo el día.
Alguien los llamó "adultescentes", en tono despectivo. Ya no se los
puede tachar de ancianos ni de viejos, y hace algunos años empezó a
nombrárselos como "tercera edad." Hoy se los empieza a señalar como
"adultos mayores". No es inocente el lenguaje, y suele ponerles
nombres nuevos a las cosas que están empezando a suceder.
Quien ejerce el amor al prójimo desde el amor a Dios recibe gracias, pues con las obras de misericordia, está haciendo la Voluntad de Dios. “Den y se les dará” (Lc. 6, 38). OBRAS DE MISERICORDIA CORPORALES 1. Enseñar al que no sabe 2. Dar buen consejo al que lo necesita 3. Corregir al que está en error 4. Perdonar las injurias 5. Consolar al triste 6. Sufrir con paciencia los defectos de los demás 7. Rogar a Dios por vivos y difuntos OBRAS DE MISERICORDIA ESPIRITUALES 1.Visitar y cuidar a los enfermos. 2.Dar de comer al hambriento. 3.Dar de beber al sediento. 4.Dar posada al peregrino. 5.Vestir al desnudo. 6.Visitar a los presos. 7.Enterrar a los difuntos.
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