Si revisamos la historia de la política argentina, veremos cómo los ciclos se repiten sin mayores cambios a pesar de las experiencias negativas. Elegimos como gobernante aquel que nos inspira confianza para luego ver desvanecerse la ilusión. Es entonces cuando aparece la figura de un nuevo «Mesías», que promete solucionar todos los problemas, aunque no pueda explicar cómo lo hará. En los países donde la democracia funciona realmente existe un proyecto en común, donde aquel que es elegido se ocupa de hacerlo cumplir. En nuestro país, donde al antagonismo se lo llama grieta y es imposible gobernar cuando los opositores dedican toda su energía a combatir al gobierno para que fracase, es imposible salir adelante. Necesitamos madurar como sociedad y evolucionar políticamente. Asumir que la responsabilidad es de todos, que los gobernantes nos representan y es nuestro deber controlar que lo hagan de acuerdo con lo que enuncia la Constitución. Debemos tomar conciencia de que, más allá de las diferencias de los partidos políticos, cuando a un gobierno le va mal, el fracaso es de todos.
Adriana Di Paolo DNI 6.221.705 (fuente La Nación)
Adriana Di Paolo DNI 6.221.705 (fuente La Nación)
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