Conmovedora la nota «Los nuevos pobres». Me emociona y me enfurece. Tengo una pyme comercial con 16 empleados. Todos en blanco desde siempre. Doce de ellos con más de 25 años de antigüedad. Podría tomar diez empleados más en lo inmediato. Pero no lo hago por la industria del juicio laboral. Cualquier nuevo empleado requiere un año de entrenamiento y para darme cuenta de si es la persona indicada. Necesito tener la seguridad de poder despedirlo, así sea pagando las inmensas indemnizaciones de ley. Pero de inmediato me caerá un juicio inventado. Deberé pagar abogados. Rezar por que sean fieles. Comprometer testigos. Atender peritos (y pagarlos). Perder muchísimo tiempo y energía. Trabajo extra del contador. Impugnar los falsos testigos de la otra parte. Y muchas molestias más durante un mínimo de tres años. El juicio lo ganaré, pero ya no tendré las ganas de hacer crecer mi pyme.Los salarios altos, las cargas sociales, los aportes patronales, todo eso no me molesta. Es dinero, calculable, y va a los precios. Lo que necesito es tener la posibilidad de despedir a quien no me parezca eficiente o sea problemático. Mi conmoción por los nuevos pobres me llevará a donar dinero, comida, materiales donde sea necesario. Es difícil que yo, como muchos otros que tratan de sacar adelante una pyme en el país, podamos tomar más empleados a menos que se hagan las necesarias y urgentes reformas en el fuero laboral.
Son fiestas y rituales de renovación y purificación Cristianas pero con orígenes paganos. Con anterioridad al Cristianismo, en el continente europeo se festejaba la llegada del solsticio de verano (el verano). “Los días se van haciendo más largos, (lógico, hablamos en el hemisferio norte), se desarrolla la vida de las plantas y animales, y en el solsticio de verano se encendían fogatas de fiesta a la puesta del sol, que permanecían encendidas hasta su nueva salida, para abolir para siempre la oscuridad, SÍMBOLO DEL MAL (recordamos que Dios es luz)…En esa noche mágica, como en Nochebuena, se produce la comunicación entre el mundo profano y el mundo sagrado. Desde nuestra duración temporal, una transitoria brecha nos permite comunicarnos con lo trascendente.. Los cultos populares son propios para el sincretismo, y esto permite que se vinculen entre sí ritos opuestos. El sentido purificador del fuego se mesclaba con el rito estival de la fogata. Los CRISTIANOS PUSIERON ...
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