(Anthony Faoila Escribió En El Whasington Post Su Mirada Sobre El País)
Al volver por primera vez en 16 años, vi un país hundido en lo que se ha convertido en un estado natural: la crisis. Como si viviera un déjà vu, encendí la TV para escuchar una vez más a los analistas argentinos preocupados por rescates, el peso que se hunde y los temores de default..La gente de buen pasar en la ciudad de Buenos Aires mantiene las apariencias, bien arreglada pese a sus problemas privados, mientras pasean por calles bordeadas de edificios de la Belle Époque. La Argentina se ve fabulosa, pero no funciona. Por caso, en la reciente cumbre del Grupo de los 20 que atrajo a líderes globales a Buenos Aires, los argentinos erigieron un centro glamoroso para un ejército de periodistas. Lo llenaron de arte de vanguardia y ofrecieron vino, cerveza artesanal, pasta y cortes escogidos de carne argentina. Pero durante la mayor parte de la cumbre, el wifi -fundamental para los periodistas- estuvo desconectado. El país está condenado a repetir su historia de emergencias financieras. Casi se puede anticipar la hora y, cosa preocupante, los intervalos entre implosiones se vuelven cada vez más cortos. Cristina Kirchner, la ex presidenta , tomó el timón hace una década, lo que inició una nueva era de datos financieros borroneados y populismo. Así, 2014 trajo otra recesión y crisis de deuda. Cuatro año más tarde -ya bajo la presidencia de Mauricio Macri-, la Argentina buscó el mayor rescate de la historia del FMI para tratar de mantenerse a flote. Pero la inflación de nuevo está desatada.
Son fiestas y rituales de renovación y purificación Cristianas pero con orígenes paganos. Con anterioridad al Cristianismo, en el continente europeo se festejaba la llegada del solsticio de verano (el verano). “Los días se van haciendo más largos, (lógico, hablamos en el hemisferio norte), se desarrolla la vida de las plantas y animales, y en el solsticio de verano se encendían fogatas de fiesta a la puesta del sol, que permanecían encendidas hasta su nueva salida, para abolir para siempre la oscuridad, SÍMBOLO DEL MAL (recordamos que Dios es luz)…En esa noche mágica, como en Nochebuena, se produce la comunicación entre el mundo profano y el mundo sagrado. Desde nuestra duración temporal, una transitoria brecha nos permite comunicarnos con lo trascendente.. Los cultos populares son propios para el sincretismo, y esto permite que se vinculen entre sí ritos opuestos. El sentido purificador del fuego se mesclaba con el rito estival de la fogata. Los CRISTIANOS PUSIERON ...
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