En la Edad Media, el papa Julio III prohibió consumir huevos
durante la Cuaresma. El domingo de Pascua se levanta la veda y con gran alegría
de todos, en especial de los niños salían al campo para recogerlos, entonado
cantos de aleluya. Esta costumbre se mantiene aún vigente en muchos países. En
el siglo XVII, el Papa Pablo V bendijo al humilde huevo en una plegaria, quizás
para olvidar la prohibición decretada por la Iglesia en el siglo IX, de no
consumirlos durante toda la cuaresma. La llegada de la Pascua suponía el
levantamiento de la norma y el fervor por los huevos se desataba, tanto en la
cocina como en los regalos entre familiares, amigos y sirvientes. Suponía
desquitarse de la penitencia impuesta durante cuarenta y seis días. Era el
festín del huevo porque éste representaba el regocijo y la vuelta a la alegría.
Como la conservación de los huevos durante la cuaresma era problemática -no
había frigoríficos-, lo habitual era bañarlos en cera líquida. Así, la fina
capa protectora que los cubría permitía mantenerlos más frescos. De ahí vino la
costumbre de colorearlos y decorarlos con ceras.Con el tiempo, la Iglesia
levantó el veto al huevo, pero eso no impidió la costumbre de celebrar la
Pascua consumiéndolos y regalándolos. Costumbre que ha perdurado hasta hoy..
Son fiestas y rituales de renovación y purificación Cristianas pero con orígenes paganos. Con anterioridad al Cristianismo, en el continente europeo se festejaba la llegada del solsticio de verano (el verano). “Los días se van haciendo más largos, (lógico, hablamos en el hemisferio norte), se desarrolla la vida de las plantas y animales, y en el solsticio de verano se encendían fogatas de fiesta a la puesta del sol, que permanecían encendidas hasta su nueva salida, para abolir para siempre la oscuridad, SÍMBOLO DEL MAL (recordamos que Dios es luz)…En esa noche mágica, como en Nochebuena, se produce la comunicación entre el mundo profano y el mundo sagrado. Desde nuestra duración temporal, una transitoria brecha nos permite comunicarnos con lo trascendente.. Los cultos populares son propios para el sincretismo, y esto permite que se vinculen entre sí ritos opuestos. El sentido purificador del fuego se mesclaba con el rito estival de la fogata. Los CRISTIANOS PUSIERON ...

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